01. Grasas Saludables
El aceite de oliva prensado en frío de nuestros valles centrales es rico en polifenoles y ácidos grasos monoinsaturados. Su consumo moderado ayuda a mantener el sistema dinámico de nutrición en sintonía, aportando suavidad y estabilidad interna.
02. Oleaginosas y Fibra
Las nueces locales destacan por su alta densidad de ácidos grasos omega-3 de cadena corta. Funcionan como el aliado idóneo para meriendas rápidas que protegen la vitalidad interna sin sumar grasas saturadas perjudiciales a la dieta.
03. Nutrición del Océano
La corriente de Humboldt dota a las costas de Chile de especies de aguas frías sumamente ricas en nutrientes protectores. La asimilación constante de estos elementos contribuye a un balance físico integral y óptimo mantenimiento diario.